Preparando la iglesia para vencer

El domingo vimos una lista de resoluciones que muy bien nos pueden servir de algo, como igual se pueden quedar ahí sin resultados.  Alguien dijo en estos días que una resolución de año nuevo es el anhelo de lo que no se ha logrado hasta ahora.  También puede ser algo positivo si lo tomamos en serio y es parte de nuestro plan de vida.


El 88% de las personas que hacen resoluciones las rompen ya para febrero, o antes.  Celebrar el año nuevo y hacer resoluciones es una costumbre que comenzó 2000 años A.C. por los babilonios.  El propósito,principal era disponerse a devolver todos las herramientas e implementos agrícolas a los vecinos.


Otras civilizaciones siguieron con grandes celebraciones, adoración a dioses paganos y la corrección de males hechos durante el año anterior. Redundaban entre los, solsticios de invierno y verano, así como las equinoccios de primavera y otoño.

Las resoluciones más comunes son: (1) perder peso, (2)empezar a ahorrar, (3) dejar de fumar o tomar , (4) más tiempo con la familia, (5) mantenerse dentro de un presupuesto, (6) buscar un mejor trabajo, (7) comer mejor, (8) ejercitarse, (9)diezmar,  (10) congregarse màs y (11)orar y leer la biblia, etc...

Hay que cambiar la visión de una resolución de principio de año a un plan de vida.

Cambiar no es fácil, pero es posible.

"Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran". (Mateo 7:13, 14)

Exposición del texto:
1. Quiero entender que este principio bíblico aplica tanto al individuo como a la iglesia como cuerpo.
2. Si nuestras propuestas para este año de victoria son reales y bíblicas, entonces son posibles por el Espíritu Santo en nosotros.
—Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, mas para Dios todo es posible. (Mateo 19:26)
3. Son posibles  si nos cambiamos de un camino amplio a un camino más angosto.
4. Hemos sido condicionados por la sociedad a buscar siempre la vía más ancha y con menos obstáculos para llegar a todo.
5. Ese es el camino que conduce a la victoria.

Nuestras decisiones producen estos resultados:
1. Conocer los verdaderos problemas de nuestra sociedad:
Para poder atender sus necesidades espirituales primero


2. Continuar en el evangelio completo:

Para darles una alternativa de vida a escoger.


3. Alcanzar personas que no conocen a Cristo:

Para llenar Su casa.  Hay generaciones -que no quieren ninguna iglesia- que hay que alcanzar: jóvenes, universitarios y los más alejados, jóvenes adultos profesionales solteros y casados.


4. Tumbar viejas barreras tradicionales:

Para equipar la iglesia y tocar a las generaciones venideras.


5. Ver al mundo como lo vio Jesús:

Ser una iglesia más compasiva con los nuestros así como con los que no han llegado.


6. Tener la iglesia más en serio en nuestras prioridades:
Que nuestros ministerios puedan funcionar mejor y que nuestras finanzas aumenten y poder cumplir la visión a cabalidad.

Todo esto es posible cuando escogemos el camino angosto del compromiso y la dedicación en Espíritu y verdad como creyentes y miembros del cuerpo de Cristo.

La Palabra nos promete ayuda del Espiritu Santo para lograrlo...

"Por eso te recomiendo que avives la llama del don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos. Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio. Así que no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni tampoco de mí, que por su causa soy prisionero.  Al contrario, tú también, con el poder de Dios, debes soportar sufrimientos por el evangelio."

(2 Timoteo 1:6-8)

"Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor." (Efesios 6:10)

"Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo." (Romanos 15:13)

"Porque para Dios no hay nada imposible." (Lucas 1:37)


Pastor Pedro Torres