La esencia de tu vida

"Toda la plenitud de la divinidad habita en forma corporal en Cristo; y en él, que es la cabeza de todo poder y autoridad, ustedes han recibido esa plenitud." (Colosenses 2:9, 10)

No hay duda de que al conocer a Cristo hay una transferencia de poder y autoridad total a nuestra vida. Si tu estás en él, tienes todo esto.  Si no estás en él, lo puedes tener todo viniendo a él.

¿Porqué la esencia?
En filosofía, (Aristóteles) expone que la esencia es el atributo que hace algo lo que es, siendo lo que nos define fundamentalmente.  Lo opuesto a esencia es accidente, lo cual hace nuestra definición contingente o variable.

Heb. 12:2 nos enseña que el pecado nos asedia constantemente porque es una fuerza muy poderosa en el universo.

Nosotros tenemos que - para nuestro beneficio - deshacernos de el.  Porque no existe libertad alguna para el individuo si servimos al pecado.  A veces tenemos síntomas de una enfermedad y buscamos saber lo que es para lograr combatirla.  Hasta con nuestro vehículo nos ponemos ansiosos cuando tiene un ruido y está fallando; seguida queremos saber qué anda mal.  La única enfermedad de la cual no nos queremos curar es del pecado.

Muchos acusan a Dios de que habla mucho del pecado o el mal, en vez de hablarnos del bien y como pasarla de película...

Pero no se dan cuenta que para el problema más grande que podemos enfrentar, Él mismo se ha encargado de resolverlo para nosotros:

"Antes de recibir esa circuncisión, ustedes estaban muertos en sus pecados. Sin embargo, Dios nos dio vida en unión con Cristo, al perdonarnos todos los pecados y anular la deuda que teníamos pendiente por los requisitos de la ley. Él anuló esa deuda que nos era adversa, clavándola en la cruz. Desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal." (Colosenses 2:13-15)

Ese pecado en nosotros es tan real y contundente que Dios mismo vino a encargarse de él.  

Imaginemos a un médico que luego de diagnosticarte te diga que él se va a encargar "personalmente" de quitarte el dolor, los síntomas, tomar los medicamentos, cambiar su dieta, ir a terapia y hasta morirse si es necesario, por ti.

Vivir alejados de Dios:
- Nos incapacita para ser feliz
- No nos permite lograr nuestro propósito
- Produce miedos en la vida

Estas son las cosas de las que Dios se encarga hoy enviando a Cristo a morir y resucitar por ti.


Lo que aprendimos hoy:

1. La única vida posible en un cuerpo mortal es Cristo.
2. Perdonar todos y cada uno de tus pecados.
3. Anular toda deuda adversa a tu desarrollo.
4. Desarmar a todo poder satánico para que no tuvieras que luchar tanto.
5. Humillar a todas esas fuerzas que te acechan constantemente.


Pastor Pedro Torres