...Todo a la iglesia

"El poder de la resurrección ha alcanzado a la iglesia"

  • Si Jesús tiene ese poder, nosotros lo tenemos individualmente
  • Si cada creyente lo tiene y va a resucitar, la iglesia lo posee como cuerpo (institución)
  • A veces Dios hace algo grande o trae una gran verdad a sus hijos y se queda en lo individual o personal, no trasciende.


"Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les dé el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que lo conozcan mejor. Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos, y cuán incomparable es la grandeza de su poder a favor de los que creemos. Ese poder es la fuerza grandiosa y eficaz que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su derecha en las regiones celestiales, muy por encima de todo gobierno y autoridad, poder y dominio, y de cualquier otro nombre que se invoque, no sólo en este mundo sino también en el venidero. Dios sometió todas las cosas al dominio de Cristo, y lo dio como cabeza de todo a la iglesia. Ésta, que es su cuerpo, es la plenitud de aquel que lo llena todo por completo." (Efesios 1:17-23)

  • El que Dios le haya dado tanto a Cristo es un regalo (dádiva).
  • Antes de esto la iglesia no sabía todo el poder que tiene Cristo.
  • Tampoco la iglesia conocía de la transferencia de poder a nosotros; también un regalo.
  • Cuando describe a la iglesia como plena, significa que no le falta nada en su constitución.
  • Está constituida con todo lo necesario para cumplir una función.
  • Lo que denominamos como faltas o carencias en la iglesia local se refiere a programas y no su naturaleza.
  • Cuando Dios mira a su iglesia no la ve fragmentada, la ve completa y como una sola.
  • Todos queremos asistir y pertenecer a una iglesia que llene nuestras necesidades, pero cada iglesia tiene los componentes de la plenitud de Cristo
  • Cuando amamos, servimos y sostenemos la iglesia, estamos haciéndolo a la plenitud de Dios.
  • Cuando hacemos lo opuesto, también estamos hiriendo al cuerpo pleno de Cristo.


"La iglesia de hoy está en el comienzo de un lanzamiento nuevo y diferente a lo que conocemos ya.

Todo maestro de la ley que ha sido instruido acerca del reino de los cielos es como el dueño de una casa, que de lo que tiene guardado saca tesoros nuevos y viejos. (Mateo 13:52)

Una cosa será necesaria para lograrlo hoy:
1. Definir que es lo viejo y lo nuevo, sabiendo lo que tenemos que cambiar.
2. Alinear mensaje, mercado y medio Dr. Mark Rutland
3. Poner a la iglesia en la prioridad correcta;  "todo a la iglesia".



Pastor Pedro Torres